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Logos y Rhema

Derechos de autor © 20221
por
Percy Gutteridge
transcrito del audio y traducido por
Inés María González Valdés
con
Jim Kerwin

A note to our English-speaking friends (Una nota para amigos que hablan inglés):
This article also appears on our website in English as Logos & Rhema. We offer it here for the first time in Spanish, a move we hope is another “baby step” in launching a Spanish-language Bible-study website: Lo Mejor del Trigo (The Finest of the Wheat).

Logos y Rhema title image

Lo que está siendo enseñado hoy en día sobre la Palabra de Dios me preocupa mucho. Hay muchos malentendidos sobre lo que es. El hecho de saber que hay dos vocablos griegos para “palabra” en el Nuevo Testamento, nos ayuda a entender mejor las cosas. Permítanme compartirlos aquí en un cuadro:

1 2
Palabra Griega λόγος ῥῆμα
Transliteración2 logos rhema
Pronunciación lo-gos re-mah

Como pueden ver en la columna 1, la primera palabra griega del Nuevo Testamento (λόγος) que a menudo se traduce como palabra, es logos, lo cual usted quizá conozca muy bien. Puede que también conozca la otra palabra griega en la columna 2 (ῥῆμα), pero quizá no tan bien: rhema.

La palabra “logos” y el Logos

Logos significa la expresión vocal de un pensamiento. Es bueno reflexionar sobre esa definición al recordar que al Señor Jesús se le llama el Logos, como el apóstol Juan deja muy claro al comienzo de su Evangelio. Así que cuando llegamos a ese famoso pasaje que comienza, “En el principio era el Verbo”, sustituyamos el Verbo por Logos dondequiera que aparezca en el griego original:

  • 1En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 2Él estaba en el principio con Dios. 3Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
  • Juan 1:1-3 lbla3

Entonces, Logos, en este sentido, es el Hijo de Dios en Su maravillosa y suprema capacidad, estatura, orden, derecho, divinidad, como la Palabra, la Expresión de Dios.

Solo hay una persona que puede ser llamada Palabra de Dios; y no hay nada ni nadie más que merezca el título. De manera imprecisa, a menudo nos referimos a la Biblia como la “Palabra de Dios”, pero eso lleva a confusión. Cuando la Biblia habla de sí misma, nunca se refiere a sí misma como la Palabra de Dios. En realidad, ese título pertenece solo a una Persona, quien es el Originador de todas las palabras que provienen de Dios. Solo hay una Palabra de Dios, no dos.

La Biblia se refiere a sí misma como “el libro de la verdad” como encontramos en Daniel 10:21. Cuando el Señor Jesús se refirió a la Biblia, nunca dijo “está escrito en la Palabra de Dios.”4 Dijo “está escrito”5 o “en las Escrituras”.6 La palabra escritura solo significa lo que está escrito, los escritos.

Por lo que ese Libro que Dios nos ha dado, podemos llamarlo palabra de Dios escrita. Pero, por favor, no lo ponga al mismo nivel del Logos, la única Palabra de Dios. Las Escrituras son en gran manera inferiores al Logos, el hijo de Dios. Considere sus obvias diferencias:

  • Hay muchas, muchas versiones diferentes de la Biblia, pero hay un solo Hijo de Dios.
  • Del Logos se dice “Él estaba en el principio con Dios”. La Biblia no estaba en el principio con Dios.
  • “Todas las cosas fueron hechas por medio de Él”; la Biblia no hizo nada.

La Biblia es un registro de Dios, entonces, si ustedes quieren darle un buen título, es “las palabras de Dios,” y no la Palabra de Dios, un título que se refiere solamente al Hijo de Dios.

Nosotros creemos en la inspiración divina de ese precioso libro que llamamos la Santa Biblia, el libro de verdad. La aceptamos como la verdad. Sabemos que es el único realmente, completamente y confiable libro en el mundo. Tiene prioridad sobre todos esos maravillosos libros sobre la Biblia o inspirados en la Biblia, como El progreso del peregrino de Juan Bunyan o El paraíso perdido de Milton. Tiene prioridad sobre los escritos de cualquier otra persona, porque es tan diferente. La Biblia vino como palabras de Dios. Dios dispuso que nos fuera dado y lo conservó a lo largo de los siglos. Tenemos el privilegio indescriptible de tener en nuestras manos una copia.

Pero los eruditos hebreos y griegos no siempre están seguros de lo que realmente decía el original o (en algunos casos) de lo que realmente significan las palabras originales; por lo que tenemos muchas versiones diferentes. Si la Biblia fuera una expresión infalible de Dios en español, solo habría una versión. Pero como no tenemos el texto original,7 y porque hay variaciones entre las muchas copias y fragmentos que nos han llegado, los estudiosos buscan descubrir las copias más antiguas y comparar las distintas lecturas, tratando de llegar a un consenso de lo que decía el original. ¿Por qué Dios ha permitido esta situación? Para que, en lugar de adorar la Biblia, lo adoremos solo a Él, y para que no sustituyamos la verdadera Palabra de Dios, que es el Hijo de Dios, por un libro.

Ahora bien, como hemos dicho, el significado de la palabra griega logos es la expresión vocal de un pensamiento, esto es, una palabra. Si mis palabras no son la expresión de mis pensamientos, no estoy siendo honesto. Y si yo digo cualquier cosa que me viene a la mente, no es la verdadera expresión de un pensamiento, solamente son palabras vacías y vanas. Entonces las palabras deben significar algo. Ahora, cuando el Señor Jesús es llamado la Palabra de Dios, significa que Él es la única, completa, justa, veraz y perfecta expresión de la mente de Dios. Él representa al Padre como el único que manifiesta a Dios completa, entera y perfectamente, en toda Su plenitud. Él es el verdadero pléroma,8 la plenitud absoluta de Dios, la manifestación expresada de Dios.

El Logos expresó perfectamente a Dios antes de venir a la tierra; y cuando vino a la tierra en la Encarnación, Él combinó esa expresión, esa Logos-expresión de Dios, con humanidad. Por lo que, Él es Dios “manifestado en la carne” (1 Timoteo 3:16).

Dios nunca se ha manifestado en un ángel o un arcángel. Es cierto que algunos de los maravillosos atributos de Dios se han manifestado a través de querubines, serafines, arcángeles, principados, potestades y ángeles. Dios ha compartido Su gloria con ellos como Dios compartió Su gloria con Adán; Adán y Eva en el huerto del Edén fueron expresiones de Dios en un grado muy menor: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (Génesis 1:26). Esos seres humanos no eran expresiones más perfectas de Dios que los ángeles, los arcángeles, los querubines, los serafines o cualquier otro ser celestial. El único que perfectamente y por toda la eternidad ha expresado y expresará a Dios es el Logos. “Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer” (Juan 1:18). Entonces, Cristo, el Logos, la Palabra de Dios, es la gran, maravillosa, gloriosa, completa y perfecta imagen de Dios.

Por eso, cuando hablamos de la Biblia como “la Palabra de Dios”, debemos pensar con más claridad cuando lo hacemos; de lo contrario, adoramos algo creado en la tierra. “No tendrás otros dioses delante de mí. No te harás ídolo” (Éxodo 20:3-4a). La Biblia no es la imagen de Dios; es un libro precioso que Dios nos ha dado. Nos lo ha reservado, para que descubramos y conozcamos a quien es la única expresión de Dios, el Cristo incomparable. Hay himnos que tratan con esmero de compararlo con las cosas y experiencias terrenales. Me viene a la mente uno que es un gran favorito:

Bellos son los prados, más bellos aún los bosques,
Vestido con el atuendo de la primavera floreciente;
Jesús es más justo, Jesús es más puro,
Que hace cantar al corazón afligido.

Bella es la luz del sol, más bella aún la luz de la luna
Y toda la hueste centelleante y estrellada;
Jesús brilla más, Jesús brilla más puro
De lo que pueden jactarse todos los ángeles del cielo.9

Entendemos el sentimiento de esas encantadoras palabras, pero ellas no pueden hacer justicia a nuestro Amado, porque Jesús es incomparable — usted no puede compararlo a Él con cosa alguna, ¡ni con la brillantez de las estrellas, ni con la belleza de las flores, ni con la majestad de las montañas!

Todas las comparaciones fallan, porque Jesús es Dios. Todas las cosas proceden de él, toda belleza se origina en él, todo lo bello procede de él. Él es la gloriosa Palabra de Dios, la expresión de todos los pensamientos del Padre. Cuando el Padre, quien es la fuente de toda la creación, quiso desplegar todo su poder para crear, el Hijo, el Logos, que ha estado en el Padre y engendrado del Padre desde toda la eternidad, supo lo que la mente del Padre era, y expresó la mente del Padre en palabras. Comenzó diciendo: “Hágase la luz”, porque el Padre quería la luz, por lo que el Hijo expresó la mente del Padre. Por lo tanto, Él es Logos en el sentido de Él es la expresión vocal de un pensamiento (¿recuerdan nuestra definición?), pero en Su caso, el pensamiento es del Padre, y Él expresa la mente del Padre. Conoce la mente de Dios, lo que quiere el Padre, lo que se propone hacer. Él es el único que puede saberlo completamente.

Por ejemplo, Él es el único con la posibilidad de presentarse ante el Padre y tomar de las manos del Padre el rollo, sellado con siete sellos, que abre el futuro eterno:

  • 1Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 2Y vi a un ángel poderoso que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos? 3Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirar su contenido. 4Y yo lloraba mucho, porque nadie había sido hallado digno de abrir el libro ni de mirar su contenido.
  • 5Entonces uno de los ancianos me dijo: No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos. 6Miré, y vi entre el trono (con los cuatro seres vivientes) y los ancianos, a un Cordero, de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 7Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.
  • Apocalipsis 5:1-7

Nadie fue considerado digno de recibir el rollo y abrirlo, porque nadie conoce la mente del Padre o es digno de expresar la mente del Padre, excepto el Hijo, el Logos. Y viniendo como el Cordero que había sido inmolado, tomó el rollo de la mano del Padre y lo abrió.

Ustedes recordarán lo que sucedió cuando el Cordero abrió el rollo, cómo los truenos emitieron sus voces, los sellos se rompieron y sucedieron cosas terribles, luego sucedieron cosas gloriosas a medida que estos eventos avanzaban. La culminación fue “un cielo nuevo y una tierra nueva”, todas las cosas nuevas, las cosas viejas “pasaron” (Apocalipsis 21:1), las cosas anteriores no se recuerdan ni vienen a la mente (Isaías 65:17). La justicia eterna prevalece en este cielo nuevo y esta tierra nueva, con el Logos presente con su pueblo y adorado por ellos.

Logos aplicado a asuntos más comunes

Entonces vemos cómo el Logos se aplica a nuestro Amado Señor Jesús. Él es el único, el Logos, que expresa al Padre. Pero la palabra logos en el Nuevo Testamento no se usa exclusivamente para referirse a la Palabra de Dios. Se puede usar cuando seres humanos hablan. A menudo, la palabra logos se refiere a palabras humanas. Aquí hay una ilustración muy simple de eso en Hechos 18:14-15—

14Y cuando Pablo iba a hablar, Galión dijo a los judíos: Si fuera cuestión de una injusticia o de un crimen depravado, oh judíos, yo os toleraría, como sería razonable. 15Pero si son cuestiones de palabras y nombres, y de vuestra propia ley, allá vosotros; no estoy dispuesto a ser juez de estas cosas.”

“Cuestiones de palabras — ahí está nuestra palabra logos.10 Aquí logos no tiene nada que ver con la Biblia. En este pasaje logos está siendo empleada en un sentido muy común.

Les daré otra ilustración en 1 Corintios 2:4—

Y ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder.

“Mensaje” es la palabra logos, y “palabras” en el mismo verso es logos11 también. No es en palabras de hombre, sino en demostración del Espíritu y de poder.

Aquí tienen otro ejemplo en el verso 13 del mismo capítulo:

…de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales.

Una vez más, “palabras” es logos.12

Esos tres ejemplos son suficientes para mostrar que logos puede ser usado en otras maneras que en el de Palabra de Dios.

Rhema

Hemos establecido el significado de logos. Ahora dirijamos nuestra atención a la otra palabra griega del Nuevo Testamento de nuestra tabla13rhema. Como logos, rhema se traduce como palabra, pero ¡oh qué diferentemente!

Lo que Rhema No Es

Dado que existe un malentendido considerable sobre lo que significa rhema, podría ser más fácil comenzar con lo que rhema no es.

Primero, rhema nunca es usado como título del Señor Jesús. El Hijo de Dios no es llamado Rhema de Dios; más bien (como hemos visto) “Su hombre es llamado El Logos de Dios” (Apocalipsis 19:13).

Aquí hay otra ilustración, y esto nos acerca al punto al que me refiero. Donde vivo, hay una iglesia que está muy “entregada” a las doctrinas de la “confesión positiva” y la prosperidad. En el anuncio del periódico de esta iglesia aparece esta declaración: “Rhema (griego): la palabra escrita de Dios, hablada”.

Pero al pensar en esa definición de rhema — “la palabra escrita de Dios, hablada” — podemos ver por qué es ¡completamente falsa! Si eso fuera cierto, significaría que cuando dices cualquier cosa escrita en la Biblia que Dios dijo una vez, estás haciendo un rhema. Pero nadie puede dar un rhema, en el verdadero sentido de la palabra, a menos que Dios lo hable a través de tu boca. Porque esta gloriosa palabra rhema significa discurso directo. Y cuando rhema se refiere a Dios, significa una palabra que Dios está hablando directamente; nunca es una palabra de segunda mano. Si sacamos de la Biblia algo que Dios ha dicho y luego lo decimos, eso no es un rhema. Pero, si Dios te da una palabra para decir, ya sea en la Biblia o no, eso es rhema. Tiene que ser divinamente inspirado a una persona directamente, para que sea un rhema de Dios.

Ahora veamos, si usted dice que “rhema es la palabra escrita de Dios, hablada” eso significa decir que Dios tiene que escribir todo antes de Él mismo decirlo. Alguien trató de convencerme el otro día, citando dos versículos fuera de contexto: “Para siempre, oh SEÑOR, tu palabra está firme en los cielos,”14 y “…porque Tú has magnificado tu palabra sobre todo Tu nombre”.15 ¡Esta persona estaba tratando de decirme que la palabra de Dios es incluso más importante que Él mismo! ¿No es ridículo?16 Seguramente usted mismo puede ver que eso está mal; es una tergiversación de las Escrituras. Si miras el original, no significa nada por el estilo. Lo que realmente está diciendo es que Dios ha magnificado Su palabra, no por encima de Su nombre, sino a través de Su nombre. Una palabra es verdad, sucederá, porque “la boca de Dios lo ha hablado” (Isaías 40:5).

Dios no tiene una Biblia en el cielo. No hay Biblias en el cielo, y la idea de que en el cielo deberíamos “reunirnos alrededor de la palabra” y discutirla es una completa tontería. ¡Imagínese reunirse alrededor de la Biblia cuando el propio Logos está allí! ¿Una Biblia en el cielo? Casi sería como tener un templo en el cielo al que tienes que ir a adorar. “‘¿No lleno yo el cielo y la tierra?’ dice el SEÑOR” (Jeremías 23:24). Solo tenemos iglesias en la tierra para excluir al mundo, para que podamos estar separados del mundo y con Dios. Por eso tenemos santuarios. Pero no necesitaremos santuarios en el cielo, porque todo el cielo está lleno de Dios, lleno de Sus alabanzas. Y en el último libro de la Biblia, en el penúltimo capítulo, Juan te da el relato como testigo ocular: “Y no vi en ella templo alguno, porque su templo es el Señor, el Dios Todopoderoso, y el Cordero” (Apocalipsis 21:22). Y “deberían ver su rostro” (Apocalipsis 22:4), y “ellos serán su pueblo” (Apocalipsis 21:3). Allí adoraremos a Dios en completa plenitud. ¡Pero no tendremos que ir a un edificio especial para hacerlo! ¡Cuán diferente será entonces nuestra perspectiva, nuestro entendimiento, nuestro pensamiento! “Y las cosas anteriores no serán recordadas, ni vendrán a la mente” (Isaías 65:17).

Así que no tendremos “Biblia” en el cielo, porque tendremos al Logos Mismo. No habrá templo ni santuario en el cielo, pero Dios y el Cordero son el templo. Por favor, elimine también su pensamiento de que Dios tiene una especie de plan en el cielo, y tiene que seguir mirándolo para ver qué sigue. ¡Totalmente absurdo! Oh, el más grande poeta estadounidense (en mi opinión), John Greenleaf Whittier, dijo:

¿Quién sondea el Pensamiento Eterno?
¿Quién habla de esquema y plan?
¡El Señor es Dios! No necesita
El pobre dispositivo del hombre.17

Dios no necesita un “plan”. Escucho a la gente decir: “Dios tiene un plan para tu vida”. Entiendo lo que quieren decir, así que se los dejaré pasar. Pero Dios no necesita “un plan para tu vida”. El Omnisciente no tiene una memoria defectuosa como yo. Si no hago una nota para un tema, lo olvidaré. Pero incluso con una memoria defectuosa, todavía recuerdo que debemos definir rhema.

Lo que Rhema Es

Bueno, entonces, ¿qué es un rhema? Deje que la Biblia lo defina. Una de las cosas hermosas de la Biblia es que puede ir a la primera mención de una cosa para conocer su definición o significado. Tome los números de la Biblia, por ejemplo: la primera mención de cada número definirá el principio espiritual que Dios asocia con él.

Pero en este caso no estamos hablando de números. Estamos hablando de esta palabra rhema. ¿Dónde se encuentra la primera mención de rhema? Por supuesto, no encontrará esa palabra en el Antiguo Testamento Hebreo, porque rhema es usada en el Nuevo Testamento Griego. Aquí está la escena donde encontramos la palabra rhema por primera vez. El Señor Jesús está siendo atacado por el diablo durante la gran tentación en el desierto, en Mateo 4:1-11.

La tentación fue el resultado directo del bautismo del Señor Jesús en el Espíritu Santo (Mateo 3:13-17). Por ese mismo Espíritu Santo fue llevado al desierto para ser tentado por el diablo (4:1). Piense en este encuentro: el diablo está tratando de persuadir al Señor Jesús a que se sirva a sí mismo, a usar Su poder para satisfacer Sus propias necesidades. Ahora, no hay nada de malo en eso, ¿verdad? Si estuvieras muriendo de hambre y tuvieras poder para convertir piedras en pan, ¿estaría mal? No, no en sí mismo, porque no querrías morir. Y eso es lo que decía el diablo. ¡Es tan sutil! Su lógica parece tan plausible. Pero cuando tienes a Aquel que “no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28), y para ser la manifestación grande y maravillosa de Dios al dar, por lo que no debe usar sus poderes para servirse a sí mismo.

Entonces, el diablo dice, “…di que estas piedras se conviertan en pan” (Mateo 4:3). ¿Recuerda usted la maravillosa respuesta de Jesús? Hela aquí:

  • “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
  • Mateo 4:4

Ese vocablo griego —palabra— en la respuesta de Jesús es rhema. Ahora, ahí está nuestra definición: Rhema debe salir de la boca de Dios. A menos que Dios dé el rhema, ¡no es un rhema!

Piense por un momento acerca de la falsa noción que algunos creen, que “un rhema es la palabra de Dios hablada.” Inmediatamente después de la primera tentación de Jesús, el diablo lanza su segunda tentación (Mateo 4:6), haciéndolo citar la Escritura18 (bastante correcta, por cierto) al Señor Jesús. No podemos criticar la cita perfecta del diablo; era una “palabra escrita de Dios hablada”. ¿Era un rhema?

¡Por supuesto que no! ¿Era “la palabra de Dios”? ¡No aquí! ¿Pero, no citó el diablo las Escrituras correctamente? ¡Sí, lo hizo! Sin embargo, cuando el diablo cita la Biblia, se convierte en la palabra del diablo y no en la palabra de Dios. Cuando un burro habla, como lo hizo el asno de Balaam, es la palabra de un burro y no la palabra de Dios. Cuando los falsos profetas hablan y citan la Biblia para tentar y traicionar, no es la palabra de Dios, aún cuando Dios la dijo alguna vez; es la palabra de un falso profeta.

Así que aquí está la definición de Dios para ti. Nunca lo olvides: un rhema siempre debe salir fresco de la boca de Dios. Rhema no es “una palabra escrita hablada”; eso haría que el rhema tuviera un origen secundario. Un rhema es siempre primario; siempre es lo que Dios está diciendo en un momento dado. Y cuando Dios lo dice, aunque lo ha dicho una vez antes, es tan nuevo, fresco y dinámico como si Dios solo lo hubiera dicho una vez. Porque esta gloriosa palabra rhema es un discurso directo, y cuando se refiere a Dios, significa que Dios está hablando directamente, ahora, de primera mano; nunca es de segunda mano. Si tomamos algo que Dios ha dicho de la Biblia y lo decimos, eso no es un rhema. Pero, si Dios te da una palabra para decir, ya sea en la Biblia o no, eso es rhema. Tiene que ser una palabra oportuna, divinamente inspirada para ser un rhema de Dios. El Dios viviente no tiene que escribir algo primero antes de decirlo (o antes de que lo digamos nosotros); es un rhema cuando viene directamente de Él a nosotros o a través de nosotros.

Si usted es de los que creen que puede hablar un rhema hablando la palabra escrita de Dios y sucederá, le animo a que pruebe este experimento esta noche. En una habitación completamente oscura, quiero que declare “la palabra escrita de Dios hablada” e ilumine la habitación citando Génesis 1:3 — “¡Hágase la luz!” Se lo aseguro, estará en esa habitación oscura mucho tiempo, a menos que alguien más venga y encienda la luz por usted. Luego pregúntese: “¿Por qué no funcionó este rhema? ¡Está en la Biblia! ” Por supuesto que está en la Biblia. Y cuando esa palabra en la Biblia salga de la boca de Dios, hablada en el momento y las circunstancias presentes, sucederá. Pero cuando esa palabra citada sale de la boca de usted, no es rhema en absoluto. Eres solo tú citando lo que Dios dijo una vez.

Ahora, cuando Dios dijo: “Hágase la luz”, eso fue un rhema; la luz vino a existencia y se manifestó, porque todo lo que Dios dice siempre sucede. Ese es el gozo de tener una palabra de Dios. Por eso decimos: “Recibe una palabra del Señor”. ¿Cuántos hay que escogen una palabra de la Biblia que se adapte a su condición física, que “reclaman una promesa” y por lo tanto dicen: “¡Dios me va a sanar!” Entonces no entienden por qué no funciona. Pero, si esperaran en el Señor hasta que les diera una palabra, incluso si les dijera: “No, no voy a curarte”, puedes confiar en esa palabra, y Dios te dará algo mejor que la salud en la palabra que te da. Esa es una situación que Pablo describe en 1 Corintios 12:8-10, cuando buscó al Señor para la curación de su “aguijón en la carne”.

Rhema y la Espada de Dios

A lo largo de los años, he escuchado muchas enseñanzas acerca de que “la espada del Espíritu” es la palabra de Dios, es decir, la Biblia. Oh, amigos, no podemos entender la espada de Dios hasta que apliquemos este concepto bendito de rhema, una palabra de origen divino.

La espada del Señor es mencionada en el libro de Apocalipsis, cuando Juan recibe esas maravillosas revelaciones del Señor Jesús:

  • 13Y está vestido de un manto empapado en sangre, y su nombre es: El Verbo de Dios. 14Y los ejércitos que están en los cielos, vestidos de lino fino, blanco y limpio, le seguían sobre caballos blancos. 15De su boca sale una espada afilada para herir con ella a las naciones, y las regirá con vara de hierro; y Él pisa el lagar del vino del furor de la ira de Dios Todopoderoso. 16Y en su manto y en su muslo tiene un nombre escrito: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES… 21Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de sus carnes.
  • Apocalipsis 19:13-16,21

Así es como Juan vio al Señor en la última gran batalla. Y así es como lo vio a Él a medida que se desarrolla el Libro de Apocalipsis:

  • En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos; su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza.
  • Apocalipsis 1:16

En ese mismo libro, el Señor Jesús se describe a sí mismo como “el que tiene la espada aguda de dos filos” (Apocalipsis 2:12), y habla de esa espada como “la espada de mi boca” (v. 16).

Tenga en cuenta, por favor, que es la espada de Su boca, no la nuestra. Rhema es la verdadera espada del Espíritu. La espada del Espíritu no es la Biblia (como veremos cuando veamos Efesios 6:17, un poco más adelante). Si perdiera mi Biblia, o nunca hubiera tenido una Biblia, Dios aún podría usar Su espada a través de mí. Pero usted me diría: “Usted pudiera olvidar todas esas escrituras que ha aprendido”. Sin embargo, Dios todavía puede dar un rhema a través de mí, porque la palabra viene de Dios, no de mí.

Yo sé cuán valioso es memorizar la Biblia, pero esa no es la espada del Espíritu.

He escuchado a maestros serios, pero mal informados, decir a los jóvenes: “Ahora, aprendan su Biblia todos los días. Siga aprendiendo la Biblia. Entonces, cuando el diablo venga a ti, tienes la espada del Espíritu ”. Si el diablo viene a usted, pondrá tal niebla en su mente, ¡no podrá recordar nada! No conocen al diablo, amigos, ni han tenido ningún conflicto serio con el diablo, si hacen declaraciones tan sencillas como esa. Cuando el diablo venga a usted, le cubrirá con tal miasma, tal niebla, ¡que no podrá pensar con claridad!

Existe una verdadera batalla con el diablo. Les digo, amigos, los grandes santos de Dios sabían algo de esas batallas. Es posible que haya leído sobre la batalla de Martín Lutero mientras estaba en el castillo de Wartburg. Se angustió tanto que incluso tomó su tintero y se lo tiró al diablo, y se dice que todavía ves las manchas en la pared. El diablo era real para él.

El diablo era absolutamente real para Juan Bunyan. Él le dirá en su autobiografía19 que su mente estaba en tal niebla que ni siquiera podía recordar una Escritura favorable, pero que el diablo sí le sugería varias desfavorables. Lo único que se le ocurrió al pobre Bunyan fue que estaba perdido – con Escrituras citadas (por el diablo) para probarlo.

Amigos, si confían en la memoria, se encuentran en una situación muy precaria; pero cuando Dios trae un rhema, la memoria no tiene nada que ver en él. Él es el Dios viviente y te dará una palabra que es la verdadera espada del Espíritu. De la boca de Jesús, dice en Apocalipsis 1:16, “salió una espada aguda de dos filos”. Esa es la espada de Su Espíritu. Tiene que salir de Su boca, no de la tuya. Y si usted piensa tontamente que puede sacar cualquier texto de la Biblia para molestar al diablo y hacer que huya de usted, estás viviendo en el mundo de la magia y los encantamientos. No hay ningún encantamiento, ni una cita bíblica, que haga que el diablo de vuelta a la cola y corra, esto es, en caso de que aún crea en la vieja tontería de que ¡él tiene cola alguna! Porque la idea del diablo como una persona con cuernos, pezuñas y cola es ridícula. Es más, él es más como un ángel de luz, completamente engañoso, completamente amable, completamente persuasivo, completamente evangélico, realmente carismático, perfectamente pentecostal, un gran bautista genuino, un gran presbiteriano, absolutamente un magnífico episcopal. Si he omitido algún adjetivo, por favor provéalo usted mismo, porque no tengo tiempo ni espacio para mencionarlos todos.

Pero el diablo no aparece en forma física, a menos que usted tenga ese tipo de mentalidad, y él sabe que la magia le persuadirá. Algunas personas viven en un mundo en el que las cosas mágicas las persuaden muy fácilmente, de modo que así es como el diablo las engaña. Pero para otros vendrá luchando en el intelecto; y lo hará cada vez más en estos tiempos.

Escuchará más y más acerca de las visitaciones de ángeles y de también escuchará acerca de visiones maravillosas. Cada vez más predicadores le impresionarán con “la charla que tuvieron con un ángel” que se les apareció. Yo diría, amigos, que es extremadamente raro que Dios envíe visitantes angelicales. Esas ocasiones suelen ser más bien el diablo manifestándose en estos últimos días como “ángel de luz” (2 Corintios 11:14-15), como Dios dijo que el diablo haría. No he conocido muchas personas que tomen ese versículo en serio o consideren sus implicaciones. Oh, sí, citan ese versículo, y otros, como “en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1) y “muchos falsos profetas” (Mateo 24:11; 1 Juan 4:1) van a “hacer señales y prodigios” (Mateo 24:24; Marcos 13:22).

Sin embargo, a pesar de las advertencias en estos versículos, para muchos, todo lo que se necesita es ver “una señal y un milagro”, y creerán en la autenticidad de la persona que lo muestra. Podría ser que el “profeta” o el “hacedor de milagros” sea un completo fraude, y tal vez incluso ignoren ese hecho ellos mismos, porque no pueden discernir entre el poder de Dios y las manifestaciones psíquicas.20 ¿Por qué sus crédulos seguidores les creen tan fácilmente? Su pensamiento va en acuerdo con líneas como esta: “Estas cosas deben ser espirituales, porque no podemos hacerlas normalmente; por tanto, deben ser de Dios. Y debido a que esta persona menciona el nombre de Jesús, y es una persona tan agradable, no puede estar equivocado ”.

¡Oh, por un rhema que sale de la boca de El Señor! Lo he dicho antes y lo diré aquí nuevamente: ¡la espada del Espíritu solo sale de Su boca, no de la suya de usted! Pero usted dice: “Él está en mí”. Sí, está en ti cuando está en ti. Él no está en usted porque usted crea en la Biblia. Él está solo en usted cuando usted ha tenido una experiencia real de que Dios el Espíritu Santo viene a morar en ti en un verdadero y genuino nuevo nacimiento. Entonces sabrá que Él está ahí por Su propio testimonio dentro de usted. Entonces sabrá que Él está allí por la forma en que le castiga, porque todo hijo e hija verdaderos es castigado por el Padre. Sabrá que Él está allí porque usted testifica en su espíritu que es un hijo de Dios. Sabrá que Él está ahí porque usted testifica de la verdad. Y Él hablará un rhema de sus labios según lo requiera la ocasión.

Amigos, he conocido momentos en los que Dios me ha dado un rhema, y después me han amado por ello. En otras ocasiones, cuando le he dicho una palabra así a alguien, me han odiado por eso, y dejaron de hablarme desde entonces, porque ese rhema destrozó por completo su falsa fachada y los expuso. Aquellos que han querido ser verdaderos han agradecido a Dios por la palabra rhema. ¡No así aquellos más interesados en ser el centro de atención y permanecer en su alta posición!

Rhemas reales y “Rhemas Vanas”

En las Escrituras la palabra rhema también se usa de otros además de rhema de Dios. Por ejemplo, en Mateo 12:36, donde Jesús advierte que “Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio”, la palabra griega es rhema. Eso significa que, si dices alguna palabra vana, algún día responderás por ella, así que ten cuidado. Pídale al Señor que usted no diga palabras vanas. Compare un rhema real, una palabra inspirada y autoritaria de la boca del Señor, con un “rhema vana”. Permítanme citar de Isaías 55:9-11 lo que el Señor dice acerca de las palabras que Él habla:

9“Porque como los cielos son más altos que la tierra,
así mis caminos son más altos que vuestros caminos,
y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve,
y no vuelven allá sino que riegan la tierra,
haciéndola producir y germinar,
dando semilla al sembrador y pan al que come,
11así será mi palabra que sale de mi boca,
no volverá a mí vacía
sin haber realizado lo que deseo,
y logrado el propósito para el cual la envié.”

Si somos honestos, la mayoría de las profecías o “palabras del Señor” que hemos escuchado entre la gente pentecostal o carismática no son rhemas dados por Dios; son vanidades, “palabras ociosas”, porque en realidad no ocurren. Se ha profetizado, sobre varias personas que he conocido, que irán por toda la tierra predicando el evangelio. Conocí a un hombre, recuerdo cuando se profetizó sobre él, que iba a ser un gran evangelista. Basándose en esa “palabra”, este hombre se unió a una gira mundial de evangelización, luego regresó a casa y retrocedió en fe al envolverse con la esposa de otra persona. ¿Por qué? Porque la palabra “profetizada” sobre él no se cumplió. Descubrió que no se le preguntaba aquí y allá como un gran e importante evangelista. Así que se descarriló, porque esa “profecía” no era un rhema en absoluto. Podría habérselo dicho en ese momento: “Mi querido amigo, eso es solo para halagar tu vanidad, nada más”. Dios nunca te dice que vas a ser un “grande”. Dios nunca ha pronunciado una profecía tal que te diga que vas a ser una gran persona. Una verdadera profecía te dirá que vas a ser uno muy pequeño, porque eso es lo que eres, ¿no es así? Eso es lo que soy, ¡nada! Dios nunca adula. Dios nunca te promete grandeza. Yo digo que esas profecías son falsas. Pero cuando Dios da un rhema, siempre sucede. ¡Oh, benditos rhemas de Dios! Oh, deberíamos pedirle a Dios que nos dé más, porque Él dice de cada palabra que Él da: “así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié” (Isaías 55:11).

Rhema en Batalla Espiritual

Cuando Pablo dice en Efesios 6:17, “Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios ”, puedes adivinar qué palabra griega se usa, ¿no es así? No es logos; es rhema. “Toma la espada del Espíritu, que es el rhema de Dios”. Ahora, por favor, tengan en cuenta: es la espada del Espíritu, no la espada de ustedes, no tomada por ustedes. Esa espada debe ser la palabra dinámica de Dios, un rhema de Su boca.

Amigos, en el calor de la batalla contra el diablo, él puede nublar y angustiar tu mente tanto que no puedas pensar en un solo texto de la Biblia. En medio de la lucha más ardiente, todas esas cosas que te dijeron: “aprende estos versículos de la Biblia de memoria, para que tengas el correcto para poner al diablo en fuga”, ¡no funcionan! Encuentras que el diablo es muy poderoso. Pero justo cuando pareces pensar que el enemigo ha ganado, Dios te dará una palabra que hablarás, ¡y el diablo huirá! ¡Aleluya! Eso es un rhema, amigos.

Oh, si captaras esta verdad y te dieras cuenta de ella, y detuvieras esta vanidad de pensar que el diablo tiene miedo de cualquier versículo que cites de la Biblia. ¿¡Cómo puede tener miedo de la Biblia cuando él mismo la cita!?

El diablo es un copista, un hábil imitador. No hay nada que no pueda copiar. El diablo copia el hablar en lenguas; también copia la profecía y los otros dones. Amigos, no puedo decirles ningún método por el cual puedan discernir qué es del diablo y qué es de Dios. Todo lo que puedo decir es “andad en el Espíritu” y sabrán cuándo Dios está hablando, y Él les revelará cuándo el diablo se hace pasar por Dios, porque “Mis ovejas oyen mi voz” (Juan 10:27). Sí, las ovejas de Jesús conocen Su voz y pueden distinguirla de la voz de un extraño. “Pero a un desconocido no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños” (Juan 10:5).

Es posible que el diablo cite las Escrituras, es decir, que cite un logos, pero es imposible que el diablo dé un rhema, porque, por definición, un rhema es una palabra original e imperativa de Dios. El enemigo puede copiar lo que una vez fue un rhema y decírselo a Jesús, pero no puede ganar, porque no puede hablar la imponente y creativa palabra de Dios. Solo Dios puede pronunciar tal palabra, tal rhema, y lo habla a través de Su Hijo, el Logos, que es la expresión del Padre.

Rhema de Lavamiento

Aquí tienen un ejemplo de Pablo dándoles un rhema (Efesios 5:25-27):

25… así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, 26para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, 27a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.

He escuchado a personas tomar estos versículos y decir que Cristo limpia por la palabra, así que, si la gente lee la Biblia y sigue leyendo la Biblia a la Iglesia, la Iglesia está siendo lavada. Eso es completamente falso. ¡Muchos de los que leen la Biblia a la Iglesia no están limpios ellos mismos! Leer la Biblia no te limpia en absoluto. La “palabra” que se da aquí es rhema: “para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con el rhema. Él limpia con una palabra de mando.

¿Alguna vez has esperado en Dios por Su palabra de mando con respecto a la limpieza interior? ¿Recibieron los discípulos alguna vez una tal palabra de comando de Jesús? ¡Oh, si! Él dijo: “Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado.” (Juan 15:3). Y aunque la palabra aquí es logos, no era la Biblia que Jesús citó. Más bien, fue algo que Él mismo habló: un rhema.

La Iglesia no es lavada por leer la Biblia o haciendo que se le lea la Biblia. El objetivo de Cristo para Su Novia es que se convierta en “…una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante…” (Efesios 5:27). Pero Él realiza esa limpieza persona por persona dentro de la Iglesia. La palabra que limpia es la palabra individual para un ser humano en la Iglesia que anhela un corazón puro y desea estar limpia. Si esperan en Dios, Él les hablará para lavamiento: “Ahora estáis limpios por la palabra que os he hablado”.

La Palabra de Respuesta a Oraciones y Llamado: Rhema

  • “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho.”
  • Juan 15:7

¿Cuáles son las palabras que “permanecen en vosotros”? “Si permanecéis en mí y mis rhemas permanecen en vosotros”, ¡es rhema de nuevo! No es “si te aprendes la Biblia de memoria” lo que hace permanecer en Él; es si obedecen las palabras individuales que Él les ha dado.

Si esperan en Él, sabrán cuál es Su voluntad para ustedes. Su voluntad puede ser que no ingresen al ministerio. Si ese es el caso, y entran en el ministerio, estarán fuera de la voluntad de Dios. ¡Qué fastidio serán en el ministerio en ese caso! Muchos ministros son solo eso, porque nunca han sido llamados por Dios al ministerio; se dedicaron al ministerio como profesión. No pueden hablar los rhemas de Dios. Oh, pero si Dios les dice que vayan al ministerio y ustedes desobedecen, nunca tendrán éxito en la vida. Pero el llamado tiene que venir de Dios, siendo movidos interiormente por la voz del Espíritu. Cada ministro que es ordenado por lo general tiene que decir que fue movido interiormente por Dios para entrar en el ministerio, que fue un llamado de Dios. Debe ser un rhema de Dios.

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho.”

¿Alguna vez han estado en el altar de Dios esperando el fuego? Puedo recordar el tipo de agonía por la que pasé en el pasado, anhelando y suplicando a Dios que me diera un corazón puro. Me arrodillé en medio de la hierba alta de un campo, esperando que nadie me viera. Me he arrodillado detrás de un seto. Salí por la mañana y me subí a una roca justo fuera del camino para derramar mi corazón a Dios, pidiéndole que me diera un corazón puro. ¿Alguna vez has hecho cosas así? Yo lo quería. El Espíritu Santo puso en mí la carga por ello.

Bueno, Él me dio un rhema. Me dio seguridad al hablar una palabra de los Salmos en mi corazón: “…y bendiga todo mi ser su santo nombre” (Salmo 103:1). Y por ese encantador rhema supe que la vieja mente carnal se había ido, lo que me impedía alabarlo y bendecirlo. “Y bendiga todo mi ser su santo nombre”, y lo que antes no bendecía Su santo nombre, esa obstinada voluntad propia, de querer seguir mi propio camino, ¡se había ido! Y les digo la verdad, amigos, realmente, genuinamente, solo he querido el camino de Dios desde entonces, a toda costa. Cuando Dios te da un corazón puro, solo querrás el camino de Dios y vivir para Él. La ambición se ha ido; la construcción de un imperio personal se ha ido; la búsqueda de alabanza se ha ido; la búsqueda de dinero se ha ido. En su lugar está el vivir alegremente en Cristo; Depender alegremente de Él y encontrar que Él suple todas sus necesidades, reemplaza todo lo demás.

Rhema a la misionera Mary Mozley

Permítanme darles un ejemplo de rhema en la vida de Mary Mozley.21 Mary Mozley fue una misionera pionera en Africa Inland Mission (Misión en el interior de África para el Congo en África). Salió en noviembre de 1914 para ser misionera en una tribu que nunca había escuchado el evangelio. Curiosamente, esa tribu se llamaba el Logos. El nombre se pronunciaba Lōgōs (con largo sonido de “o”), no logos (corto sonido de “o”). El Logos nunca había tenido su lenguaje comprometido con la escritura, por lo que no tenían literatura escrita de ningún tipo. Y tenían un lenguaje tonal tan complicado, que la misma palabra, pero con un cambio de entonación, significaba algo completamente diferente.

¡Imagínese el desafío que representaba el lenguaje del Logos para Mary, una enfermera educada y altamente calificada, que atendía las necesidades físicas de la gente mientras trabajaba para dominar su idioma! Ella perseveró durante años, y finalmente logró comprometer su lenguaje por escrito con respecto al Evangelio de San Marcos, y entrenó a algunos de ellos de forma que pudieran leerlo. Finalmente, tenían el evangelio del Señor Jesucristo en su propio idioma, y aquellos que podían leérselo a ellos.

Como dije, Mary salió en 1914; murió de fiebre negra en diciembre de 1923 a la edad de 36 años, después de trabajar con fe, amor y muchas lágrimas durante nueve años de servicio sacrificial.

Déjenme citar de una de las cartas de Mary. En junio 22 de 1916 ella escribió a sus padres en Inglaterra:

“Parece que no tengo noticias, aunque hay una hermosa noticia que me llena el corazón de cantos. Ya saben cómo he estado buscando un corazón limpio. Creo que tenía una concepción intelectual de lo que era. He estado leyendo el libro sobre la fe del Sr. Paget Wilkes22 y sabía que yo no tenía la experiencia. El Sr. Wilkes dice que la fe no es vaga, sino que pide y definitivamente recibe bendiciones. Decidimos buscar al Señor para una limpieza definitiva del corazón, porque si nuestros corazones estuvieran realmente limpios, nosotros realmente no podríamos decir: “No sé si tengo un corazón limpio o no”. Durante aproximadamente una semana Dios se ocupó de nosotros y nos mantuvo buscando. Luego, el viernes por la noche, antes de Domingo de Pentecostés, el Señor misericordiosamente me escuchó y me llenó de una paz tan maravillosa que yo nunca antes había conocido. Toda la oscuridad se fue, y solo pude alabar, porque sabía que el Consolador había venido a morar en mi corazón.”

¡El Señor le había hablado para lavamiento!

En otra carta, Mary Mozley citó una vez más algo hermoso. Había sufrido tanto de fiebre, dolor y decepción. En una carta a sus padres (su padre era vicario en la Iglesia de Inglaterra), Mary citó en francés a Madame Guyon, la escritora sobre cosas espirituales del siglo XVII:

“Souffrir passe, d’avoir souffert demeure éternellement”.23

Esta es la traducción al español:

“Sufrir pasa, haber sufrido permanece eternamente”.

¡Oh, qué verdad! El sufrimiento y la tribulación pasan, pero el haber sufrido, las bendiciones de eso duran por toda la eternidad. ¿No es maravilloso? ¡Bendita Mary Mozley! La práctica de su vida se revela en otra línea que escribió en el álbum de autógrafos de una amiga, donde escribió:

“Dale a los demás el brillo solar, dile a Jesús el resto.”

Esa es una concepción profunda, ¿no? Esa es una de las grandes cosas que tiene que hacer un pastor. Un pastor aparece en la plataforma lleno de alegría, radiante, aparentemente sin preocupación en el mundo. Pero él está soportando tus preocupaciones y tiene un dolor terrible en su corazón. Y a veces (lo sé por experiencia) puedes ministrar a la gente con alegría y amor, aunque tengas el corazón roto. Dale a los demás el brillo solar, dile a Jesús el resto. ¡Oh, amigos, ese es el resultado de un corazón puro! Esa era la práctica de María en el campo misionero.

¿Saben una cosa?, el campo misionero no es el cielo que ustedes puedan creer que es; con demasiada frecuencia… bueno, ¡parece un poco como el otro lugar! Algunos misioneros pueden pelear, no hablar entre ellos durante semanas y tener reuniones de oración formales y secas. Incluso pueden odiarse unos a otros. Es terrible tener que vivir con gente así día tras día en una pequeña casa misionera. Estas personas, si las hubieras conocido normalmente, son las que agradecerías a Dios no tener que vivir con ellas; ¡y ellas estarían pensando lo mismo de ti! Sí, necesito ser honesto sobre el campo misionero. ¿Por qué? Porque muchos misioneros no han recibido un corazón puro. No creen en eso. Se oponen a esa enseñanza. Pero, ¡cómo es eso necesario!

Pero, ¡no María! Su corazón había sido cambiado. Cuando yacía en su lecho de muerte, sufriendo de delirio, se transportó otra vez a la clase dominical. Ella cantó más dulcemente que nunca:

Uno, el objeto de nuestro viaje,
Uno, la fe que nunca se cansa,
Uno, el más fervoroso mirar hacia adelante,
Una, la esperanza que inspira nuestro Dios.24

Había aprendido ese hermoso himno de la escuela dominical en la maravillosa y antigua iglesia de piedra con paredes de hiedra de la que su padre evangélico había sido vicario durante tantos años. Con esas hermosas palabras en los labios, María Mozley, quien había recibido un rhema en su corazón ahora purificado, durmió en Jesús y fue enterrada en África, uno de esos santos que dieron su vida por ese oscuro continente.

El Gran Rhema de Juan el Bautista

Finalmente, consideren un último ejemplo de rhema:

  • “En el año quince del reinado de Tiberio César… la palabra de Dios vino a Juan hijo de Zacarías en el desierto.”
  • Lucas 3:1-2

La palabra aquí es rhema.

Juan conocía las Escrituras. Él podía recitar de corazón muchas, muchas escrituras. Él sabía que él era el precursor que había sido predicho. Él era aquel, “Una voz clama: ‘Preparad en el desierto camino al Señor’” (Isaías 40:3). Pero esa era el rhema de Isaías concerniente a Juan; ese no era rhema de Juan. Pero, ¿cuál fue el rhema que vino a Juan? He aquí la revelación especial de Dios dada a él:

  • “…He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!”
  • Juan 1:29

Nadie podría haber dicho eso antes, porque el Cordero de Dios no había estado antes entre Su pueblo. Ahora Jesús de Nazaret regresa de Su encuentro de cuarenta días en el desierto con el diablo, y Juan declara: “¡He aquí! ¡El cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” Esa es la palabra del Señor que “vino a Juan en el desierto”: una gran y gloriosa revelación de que Jesús de Nazaret era el Hijo del Dios viviente, Dios manifestado en carne, “el Cordero de Dios”.

Pero, esperen un momento. Había habido corderos antes de eso.

  • Había habido un cordero para una persona. Abel fue el primero en ofrecer un cordero. (Caín podría haberse unido a él, pero no lo hizo). Otro ejemplo fue cuando la vida de Isaac se salvó al Dios pronunciar una palabra de mando para salvarlo, y el Señor proporcionó un carnero atrapado por sus cuernos en un matorral. Eso es un cordero por una vida.
  • Más tarde hubo un cordero por vivienda. En la primera Pascua, Dios ordenó que se colocara la sangre de un cordero en el dintel y en los postes laterales de la entrada de cada familia israelita. Los que obedecieron a Dios aplicaron la sangre del cordero pascual como Dios había dicho y se salvaron: “un cordero para cada casa” (Éxodo 12:3).
  • Más tarde, fue un cordero para una nación. Cuando Israel recibió la gran institución de la Ley, Dios ordenó que se ofreciera un cordero cada mañana y cada noche como holocausto ante el Señor por la nación (Números 28:3-4).
  • ¡Pero nunca hubo un cordero de Dios para todo el mundo! El rhema que vino a Juan fue “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. ¡Qué rhema para recibir! ¡Y qué rhema para declarar! ¡Aleluya!

Conclusión: Rhemas del Logos

¿No es bueno examinar las escrituras para descubrir la diferencia entre logos y rhema, para que podamos buscar al Señor y recibir palabras directas de Él? ¡Oh, no palabras de nuestra elección, no versículos de promesa que hemos tomado de la Biblia, porque palabras de nuestra elección no se cumplirán! Más bien, miramos al Cristo, el Logos de Dios, la expresión perfecta de la mente y la voluntad de Dios, para darnos, a su debido tiempo, rhemas, palabras directamente de Su Boca. “Mis ovejas escuchan mi voz”. Amigos, es absolutamente imposible que Dios les dé una palabra y que esta no se cumpla. “El cielo y la tierra pasarán, más mis palabras no pasarán”. Y por eso digo: “¡Oh, gracias, Señor!” Su palabra, Su rhema, nunca volverá vacía. Amén.

Oración

Querido Padre, te damos gracias por tu amor. Oh, Padre, por favor, te pedimos que nosotros, tus hijitos, podamos entrar en tu presencia para que puedas hablarnos y darnos las palabras de Dios. Padre, cuando estamos en la batalla y el enemigo parece estar ganando, y estamos abrumados por la pérdida y el desánimo, y porque los hombres poderosos que nos rodean están cayendo, y aquellos a quienes admiramos se han descarriado, y el valor ha prácticamente desaparecido — ¿Podrías, por favor, querido Padre, ejercitar esa espada del Espíritu, a través de Tu amado Hijo? Deja que la palabra salga de la boca de Tu Hijo Amado, el Señor Jesús, esa Palabra de mando para llevarnos a la victoria. Y, cuando nos des un rhema para dar, un rhema de Ti mismo, la verdadera Palabra del Señor, oh, danos coraje y fe para hablar la Palabra de Dios a tu querido pueblo, o a un individuo. Por el amor de Jesucristo. Amén.


Apéndice:
Limitado uso por Jesús de la frase
“Palabra de Dios”

por Jim Kerwin

Como hemos detallado en nuestras notas a pie de página en el texto anterior, los Evangelios registran que Jesús usó la frase “está escrito” 18 veces y “la Escritura” o “las Escrituras” 13 veces. (Vea la lista de referencias en las notas aquí y aquí.) Además, los escritores de los Evangelios usan “está escrito” 5 veces (Mateo 2:5; Marcos 1:2; Lucas 2:23; 3:4 y Juan 12:14) y las frases “la escritura” o “las escrituras” 9 veces (Marcos 15:28; Lucas 24:27, 45; Juan 2:22; 19:24, 28, 36, 37; 20:9).

En contraste, solo 6 veces los escritores de los Evangelios asocian la frase “la palabra de Dios”25 con el ministerio de Jesús, una vez en una descripción narrativa sobre Su enseñanza y 5 veces como una frase de Su boca:

  1. Lucas 5:1 nos dice que la gente “apretujaba” a Jesús “para oír la palabra de Dios”. Este es el uso narrativo de la frase. Lucas no menciona el contenido del mensaje, ¡pero tenga en cuenta que Dios encarnado estaba hablando!
  2. En Marcos 7:13, Jesús resume una condenación de los fariseos y escribas (vv. 5-13), en la que los acusa de crear lagunas religiosas para evitar la obediencia a una ejecución muy práctica del quinto mandamiento, así “invalidando la palabra de Dios” a través de sus tradiciones. Claramente se está refiriendo a la Escritura, ya que Él cita Éxodo 20:12. Pero el contraste parece ser entre lo que Dios dice (“la palabra de Dios”) y lo que el hombre enseña (“preceptos de los hombres” v. 7; “la tradición de los hombres” v. 8; “vuestra tradición” v. 13).
  3. En la versión de Lucas de la explicación de la parábola del sembrador (8:11), Jesús explica que “la semilla es la palabra de Dios”. El Antiguo Testamento era la única “Biblia” disponible en este momento. La predicación del Evangelio del Reino revela lo que las palabras del Antiguo Testamento no pudieron. La “semilla” que es la “palabra de Dios” es una nueva palabra de Dios, una proclamación del Reino de la que solo se insinuó en el Antiguo Testamento. Otra posibilidad con respecto a este pasaje: si escribimos “Simiente” con mayúscula para representar a Cristo, la prometida “‘Simiente’ de la mujer” (Génesis 3:15) y la Simiente de Abraham (un tema que Pablo desarrolla en Gálatas 3:16), entonces obtenemos una perspectiva muy nueva de la dinámica espiritual de la conversión y el Nuevo Nacimiento: la Semilla es el Logos, ¡la Palabra de Dios mismo!
  4. Consideremos el uso, por Jesús, de la frase “palabra de Dios” en Lucas 8:19-21:

  • 19Entonces su madre y sus hermanos llegaron a donde Él estaba, pero no podían acercarse a Él debido al gentío. 20Y le avisaron: “Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren verte.” 21Pero respondiendo Él, les dijo: “Mi madre y mis hermanos son estos que oyen la palabra de Dios y la hacen.”

Mateo nos da su versión paralela de este incidente en 12:46-50, pero expresa la respuesta de Jesús de tal manera que omite la frase “palabra de Dios”. Marcos también incluye este incidente y, como Mateo, no usa la frase “palabra de Dios”. Mateo da la respuesta de Jesús como:

  • “…cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.”
  • Mateo 12:50

Y Marcos escribe en acuerdo con Mateo:

  • “…cualquiera que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y hermana y madre.”
  • Marcos 3:35

Pero Marcos, por razones de contexto, solo unos pocos versículos antes de su informe paralelo de este evento, nos da el trasfondo y la motivación de por qué venía el “pueblo” de Jesús (explicado más adelante en el versículo 31 como “Su madre y hermanos”) a él:

  • 20…y la multitud se juntó de nuevo, a tal punto que ellos ni siquiera podían comer. 21Cuando sus parientes oyeron esto, fueron para hacerse cargo de Él, porque decían: Está fuera de sí.
  • Marcos 3:20-21

Concerniente a Jesús y Su ministerio, aparentemente María,26 Jacob, Judá27 y el resto de sus hermanos tuvieron una evaluación al respecto, similar a la que Festo tuvo más tarde respecto al apóstol Pablo: “¡Estás fuera de ti! ¡Mucho aprendizaje te está volviendo loco!” (Hechos 26:24). Esto difícilmente suena a fe en Jesús o en sus enseñanzas. De hecho, el apóstol Juan (que conocía personalmente a la familia de Jesús) tiene muy claro dónde estaban los hermanos de Jesús en la “escala de la fe”: “ni siquiera sus hermanos creyeron en él” (Juan 7:5).

¿Eran la madre y los hermanos de Jesús judíos practicantes? ¡No hay duda! Tanto como cualquier otro judío que observaba la Torá, estaban entre la multitud que “oiría la palabra de Dios y la haría” (recuerde Lucas 8:21), si interpretamos “palabra de Dios” como las Escrituras.

Pero leer y obedecer la Biblia no es el punto de Jesús aquí, como lo aclaran Mateo y Marcos. Los miembros de su familia habían estado viviendo en la misma casa con el Logos Encarnado durante décadas, pero todavía estaban incrédulos acerca de quién era Jesús. Para Jesús, el parentesco con Él no era una cuestión de fe y obediencia en la Biblia; más bien, era el parentesco espiritual que estaba disponible solo para “cualquiera que haga la voluntad de Mi Padre que está en los cielos”. Jesús define claramente lo que significa obedecer al Padre, hacer su voluntad y hacer la obra de Dios: “Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado” (Juan 6:29).

  1. Y ¿qué del uso que Jesús hace de la frase “palabra de Dios” en Lucas 11:27-28?
  • 27Y sucedió que mientras decía estas cosas, una de las mujeres en la multitud alzó su voz y le dijo: ¡Dichosa la matriz que te concibió y los senos que te criaron! 28pero Él dijo: Al contrario, dichosos los que oyen la palabra de Dios y la guardan.

Hemos visto (en el punto # 3 arriba) que María era uno de los miembros de la familia que había venido a “rescatar” a Jesús. Otros pasajes de las Escrituras nos muestran que, aunque era una mujer de gran fe obediente (Lucas 1:26-38) e inspiración espiritual (1:46-55), todavía no había llegado al punto de comprender plenamente a la Persona y papel de su primogénito. Aparentemente, ella todavía estaba “meditando estas cosas en su corazón” (Lucas 2:19), pero no llegaba a las conclusiones adecuadas (Lucas 2:48-51). ¡¿Y quién puede culparla?! Sin embargo, cuando esta mujer anónima de Lucas 11:27 exalta el estatus de María, las palabras de Jesús dejan en claro que María, aunque era una judía que observaba la Torá, aún no había llegado al nivel de la fe que le permitiera escuchar la proclamación de Jesús como “la palabra de Dios”, ni estaba ella “guardándola”, es decir, caminando en obediencia a ella. Esto contrasta con otros hombres y mujeres (por ejemplo, Lucas 8:2), que estaban escuchando la palabra de Dios a través del Logos Encarnado y haciéndola / obedeciendo / creyéndola. Eventualmente, María llegó más allá de “meditar” y “esconder” las cosas en su corazón y se comprometió a tener una fe plena en el Hijo de Dios; pero ella no había llegado a ese punto en este momento de la narración.

  1. Mientras los oponentes judíos de Jesús disputaban con Él por las implicaciones “blasfemas” (en sus opiniones) de Su filiación declarada (Juan 10:29-33), el Señor respondió citando el Salmo 82:6—

  • 34Jesús les respondió: “¿No está escrito en vuestra ley: ‘Yo dije: Sois dioses’? 35Si a aquellos, a quienes vino la palabra de Dios, los llamó dioses (y la Escritura no se puede violar) 36¿a quién el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Blasfemas, porque dije: “Yo soy el Hijo de Dios?”
  • Juan 10:34-36

Notemos de paso que aquí encontramos a Jesús usando las dos frases que normalmente asocia con “la Biblia” de su tiempo: “¿No está escrito…?” (un ligero cambio de frase de su habitual, “está escrito”, pero dando la idea un poco más de énfasis) en el versículo 34; y luego emplea la frase “la Escritura” en el versículo 35.

Ahora veamos la frase crítica entre “escrito” y “Escritura” donde Jesús dice, “a quien vino la palabra de Dios…”. El “quien” sería Asaf (escritor del Salmo 82, posiblemente un “vidente” en la corte de David [2 Crónicas 35:15]). La fórmula utilizada — “a quien vino la palabra del Señor” — es un modismo hebreo relacionado con profecía, profetas y palabras proféticas o “cargas”. La frase “vino la palabra de Jehová a [completar con el nombre]” aparece 92 veces en el Antiguo Testamento hebreo. En la Septuaginta, es decir, el Antiguo Testamento en griego, esa frase se traduce como λόγος τοῦ θεοῦ (lógos toũ theoũ — “palabra de Dios”; por ejemplo, Jeremías 1:2), o λόγος Κύριου (lógos Kúriou“palabra del Señor” (por ejemplo, Jeremías 1:4).

Aunque logos es la palabra griega que se usa normalmente para traducir el hebreo en tales pasajes,28 el concepto sigue siendo una palabra directa de Dios para una ocasión y circunstancia determinadas. Esto cumple con creces la definición de rhema, aunque la palabra exacta no se usa en la traducción del hebreo al griego. Por tanto, las palabras proféticas son rhemas en principio. Al sopesar el uso que hizo Jesús de este modismo de esta fórmula profética en su cita del Salmo 82:6, llegamos a algo como esto:

  1. Está escrito en la Ley, “Ustedes son dioses.”
  2. Recuerde: Esto vino a Asaf como palabra profética.
  3. Usted no está en desacuerdo con este versículo, creyendo que, al ser Escritura, no se puede romper (aunque no comprenda las implicaciones del mismo).
  4. La misma “palabra de Dios” profética que vino a Asaf es la misma Palabra de Dios29 que está delante de ti ahora, declarándote que, sí, en verdad, YO SOY el Hijo de Dios.

Visto desde esta perspectiva, la frase “palabra de Dios” significa algo mucho más significativo en este pasaje que la palabra “Biblia”, aunque se encuentra entre las dos expresiones favoritas de Jesús para el Libro de Dios: “está escrito” y “las Escrituras”.


Notas finales:

  1. Derechos de autor (ambos el artículo y la traducción) propiedad de Finest of the Wheat Teaching Fellowship, Inc.
  2. Una transliteración es el cambio de letras y palabras de un idioma, al alfabeto de otro idioma.
  3. A menos que se indique lo contrario, todas las escrituras citadas se han tomado de La Biblia de las Américas® (LBLA®), derecho de autor © 1986, 1995, 1997 de The Lockman Foundation. Usado con permiso. www.LBLA.com
  4. Aunque Jesús nunca usó la frase “está escrito en la palabra de Dios,” sí usó la frase “palabra de Dios” con mucha moderación — solo 5 veces: Marcos 7:13; Lucas 8:11, 21; 11:28; Juan 10:34. En cada uno de estos pasajes, Jesús usó “palabra de Dios” con diferentes e interesantes implicaciones. Para más ideas, consulte el apéndice.
  5. “Está escrito” es usado por Jesús 18 veces (Mateo 4:4, 7, 10; 11:10; 21:13; 25:24, 31; Marcos 7:6; 9:12-13; 14:21, 27; Lucas 4:4, 8; 7:27; 19:46; 24:46; Juan 6:45). En la narración de los cuatro Evangelios, los escritores usan la frase 5 veces (Mateo 2:5; Marcos 1:2; Lucas 2:23; 3:4; Juan 12:14).
  6. “La escritura” y “las escrituras” son frases que Jesús usa 13 veces (Mateo 21:42; 22:29; 26:54, 56; Marcos 12:10, 24; 14:49; Lucas 4:21; Juan 5:39; 7:38; 10:35; 13:18; 17:12). Los escritores del Evangelio emplean esas mismas dos frases en sus narraciones 7 veces (Marcos 15:28; Lucas 24:27, 45; Juan 2:22; 19:24, 28, 36, 37; 20:9).
  7. Al hablar de los textos originales de varios libros de la Biblia, los eruditos utilizan el término autógrafo. Generalmente, cuando pensamos en el término autógrafo, pensamos en una firma (quizá junto con una palabra de aliento) que viene directamente de la mano de una persona famosa. Pero la palabra autógrafo proviene del latín autographum, escrito con la propia mano. Entonces, el término puede aplicarse igualmente a cualquier documento escrito a mano por su autor, es decir, el manuscrito original. Lo que el pastor Gutteridge está diciendo es que no tenemos la copia original de Génesis escrito por Moisés, o el evangelio escrito por la mano de Marcos, o las cartas originales escritas por Juan. Disponemos de copias de copias de copias de los originales.
  8. Plḗrōma (πλήρωμα) es una poderosa palabra griega que significa integridad, plenitud, cumplimiento, suma, total, incluso de (super) abundancia. Pablo usa plērōma para describir a Jesús en pasajes como:
    • Colosenses 1:19— Porque agradó al Padre que en Él habitara toda la plenitud / plērōma
    • Colosenses 2:9— Porque toda la plenitud / plērōma de la Deidad reside corporalmente en Él…

  9. Estas estrofas son de Fairest Lord Jesus/Señor Jesús, el más hermoso, un himno alemán anónimo del siglo XVII traducido al inglés por Joseph A. Seiss.
  10. La lectura literal del v. 15 en griego es “de palabra”, singular (λόγου / lógou), la palabra logos en el caso genitivo. (El caso genitivo es cómo el griego expresa “de”.)
  11. O, más específicamente, logois (λόγοις / lógois), la forma dativa plural de logos. (Dativo es el caso griego que expresa la idea de “en.”)
  12. Otra vez, logois (λόγοις / lógois), la forma dativa plural de logos.
  13. Al comienzo de este artículo
  14. Salmo 119:89
  15. Esta es una traducción literal del Salmo 138:2b de la Biblia King James en inglés. Vea próxima nota.
  16. El malentendido con que el pastor Gutteridge ha tenido objeción en este caso, está basado primeramente en el uso de una traducción al inglés de hace 400 años, la Biblia King James. Esta traducción es todavía sorprendentemente popular en el mundo de habla inglesa.

    …porque Tú has magnificado tu palabra sobre todo Tu nombre.

    Pocas traducciones inglesas que han sido fuertemente influenciadas por la Biblia King James (por ejemplo, NKJV, ASV, JPS) dan el verso prácticamente de la misma manera. Pero esto es muy cuestionable desde el punto de vista hebreo. La mayoría de las versiones españolas e inglesas dan este versículo de una manera mucho más lógica, desde el punto de vista teológico. Considere estas opciones en español:

    • RV: …porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.
    • RV60: …Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.
    • LBLA: …porque has engrandecido tu palabra conforme a todo tu nombre.
    • NBLA: …Porque has engrandecido Tu palabra conforme a todo Tu nombre.

    Para los que son políglotas entre ustedes, también ofrecemos media docena de traducciones inglesas que no ponen “la palabra de Dios por encima de Su nombre”.

    • Aquí tienen dos traducciones anteriores a la de la Biblia King James:
      • …for thou hast magnified thy Name above all things by thy word. (Geneva), que traducida literalmente al español dice: “… porque tú has magnificado tu Nombre sobre todas las cosas por tu palabra”.
      • For thou hast magnified thy name: and thy word above all things. (Biblia Bishops), que traducida literalmente se lee así: “Porque tú has magnificado tu nombre: y tu palabra sobre todas las cosas”. Pero note que la versificación es ligeramente diferente, haciendo esta frase la primera con que comienza el versículo 3 del Salmo).
    • Aquí tienen la más famosa traducción inglesa del Antiguo Testamento hebreo al idioma griego. (Antiguo Testamento Griego o Septuaginta/LXX):
      • …for thou hast magnified thy holy name above every thing. (Brenton), que literalmente traducida al español lee: “…porque tú has magnificado tu santo nombre sobre todas las cosas”.
    • Y aquí están ejemplos de cómo es dada esa frase por otras cuatro traducciones inglesas:
      • for you have so exalted your solemn decree that it surpasses your fame. (NIV), literalmente traducida al español como: “…porque tú has exaltado tu solemne decreto que él sobrepasa tu fama”
      • …For You have magnified Your word according to all Your name. (NASB), literalmente en español: “…Porque Tú has magnificado Tu palabra de acuerdo a todo Tu nombre”.
      • …for you have magnified your word according to all your name. (LEB), literalmente en español: “…porque tú has magnificado tu palabra de acuerdo a todo tu nombre”.
      • …for you have magnified your word according to all your name. (ESV), literalmente en español: “…porque tú has magnificado tu palabra de acuerdo a todo tu nombre”.

    Si usted encontrara a alguien que usa en español el argumento: “la palabra de Dios es magnificada sobre Su nombre”, por favor pídale amablemente que le muestre este pasaje en 2 Timoteo 2:25 en una Biblia en español. ¡Es posible que no se den cuenta de que han “importado” esta lógica de la traducción utilizada por una anticuada traducción al inglés!

  17. Del poema Bondad Eterna de Whittier (The Eternal Goodness)

    Who fathoms the Eternal Thought?
    Who talks of scheme and plan?
    The Lord is God! He needeth not
    The poor device of man.

  18. Salmo 19:11-12
  19. Grace Abounding to the Chief of Sinners/Abundante gracia para el jefe de los Pecadores
  20. Psíquicas puede parecer una palabra cargada aquí, ya que muchos lectores perciben el término en una connotación espiritista. Pero la definición principal es de o relacionado con el alma o mente humana, es decir, algo que procede del alma (ψυχή en griego — psuchē, pronunciado ‘psu-KE’). El apóstol Pablo hace el mismo contraste entre del alma y espiritual en 1 Corintios 2:14-15, aunque queda confuso en la traducción: “Pero el hombre natural (psúchikos, la forma adjetival de psuchē, que significa del alma — una lectura mejor que natural) no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie”.
  21. La vida de Mary Mozley (1887-1923) se detalla en la biografía “La Obediencia de Fe: La Vida de Mary Mozley” (The Obedience of Faith: The Life of Mary Mozley) de Catherine S. Miller, publicada en 1935 por Marshall, Morgan & Scott, Londres. Probablemente sea de este título que el pastor Gutteridge extrae estos hechos de la vida de Mozley. Un agradecimiento especial a Nina Gaddis (AIM EE. UU.) y Alan Hewerdine (AIM Europa) de Africa Inland Mission por ayudar al editor a encontrar esta información. Para obtener más información sobre el ministerio en curso de AIM, visite https://www.aimint.org.
  22. Este habría sido el libro de Alpheus Paget Wilkes “La Dinámica de la Fe” (The Dynamic of Faith), publicado ese mismo año. Wilkes fue un misionero muy conocido durante este período, ya que cofundó y encabezó la Banda Evangelística de Japón junto con Barclay Buxton.
  23. De la página 79 de la biografía de María Mozely
  24. De Through the Night of Doubt and Sorrow/ A través de la noche de duda y dolor, de Bernhardt Severin Ingemann, traducido por Sabine Baring-Gould. El original en Inglés dice:

    One the object of our journey,
    One the faith which never tires,
    One the earnest looking forward,
    One the hope our God inspires.

  25. “Palabra de Dios” aparece dos veces en el caso nominativo (sujeto) — ὁ λόγος τοῦ θεοῦ / ho lógos toũ theoũ — y cuatro veces en el caso acusativo (objeto directo) — τὸν λόγον τοῦ θεοῦ / tón lógon toũ theoũ.
  26. Reflexionaremos sobre el estado de fe de María cuando consideremos Lucas 11:28, más adelante en el texto.
  27. Jacob y Judá son mejor conocidos para nosotros como “Santiago” (el escritor de la epístola del Nuevo Testamento con ese nombre, así como el líder de la iglesia de Jerusalén durante muchos años) y “Judas” (autor del penúltimo libro del Nuevo Testamento). Estos llegaron a la fe más tarde, y estaban presentes en el Aposento Alto (Hechos 1:14).
  28. Hay excepciones. Por ejemplo, el texto griego de la Septuaginta (La traducción griega del texto hebreo del Antiguo Testamento) de Jeremías 1:1 comienza con “El rhema de Dios que vino a Jeremías”, aunque los versículos 2 y 4 usan logos. Natán es otro ejemplo en la Septuaginta: “La misma noche, el rhema del Señor vino a Natán…” (2 Samuel 7:4).
  29. Recuerde que el pasaje que estamos leyendo está en el Evangelio de Juan, y que Juan comenzó su Evangelio revelando a Jesús como el Logos, Dios la Palabra, la expresión perfecta de la mente de Dios.
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